Trusky está feliz. ¡Ha encontrado a su perro Tragón!. Flufy, el gato
que le raptó, es bueno. Ahora los tres son amigos y juntos emprenden
el camino de regreso a casa.
Trusky: Tragón, Flufy, nos vamos a casa. No os separéis de mí,
no quiero que os perdáis en el bosque.
Tragón iba muy contento, meneaba el rabo sin parar, pero Flufy
caminaba en silencio.
Tragón quería animarle, le palmoteaba con las orejas, le hacía piruetas,
pero cuanto más avanzaban por el bosque, Flufy se iba poniendo
más y más triste.
Trusky: ¿Qué te pasa Flufy?.
Flufy no respondió.
Trusky: ¿Qué te ocurre?. Estás triste.
Flufy: Estoy triste dijo en voz baja.
Tragón los miraba con atención.
Trusky: ¿No quieres venir a casa con nosotros?.
Flufy: Quiero ir dijo poniendo las orejas tiesas. Sois mis amigos.
Trusky: Entonces, ¿por qué estás triste?.
Flufy: Pues... es que... yo tengo... nació el mismo día que yo y
los Gatos Supremos... no sé donde está y...
Trusky: ¿De quién hablas?.
Flufy: De mi hermanita Flafy. No sé donde está.
Cuando la desterraron del Planeta Miau,
la abandonaron en el bosque y el bosque es muy
grande, nunca la encontraré.
Trusky: Ven a mi cuello, Flufy, no llores, ya verás,
encontraremos a Flafy.
Tragón: ¡Guau! ¡Yo también quiero cuello!.
Trusky: Ven tu también. Y ahora, vamos a pensar, tenemos que
encontrar a Flafy.
No la encontrareis por aquí dijo una vocecita desde lo alto
de un árbol.
¿Quién eres tú? preguntó Trusky.
Soy un pájaro respondió la vocecita.
Trusky: ¿Cómo te llamas?.
Pájaro: Me llamo Pájaro. Os he escuchado.
Sé que buscáis a la gatita Flafy, pero no
está en esta parte del bosque.
Trusky: ¿Sabes dónde está?.
Pájaro: No, pero quizá el águila sepa algo.
El vuela por todo el bosque,
tal vez pueda ayudaros.
¿Y dónde está el águila? preguntó Trusky.
Le encontrareis muy cerca de aquí.
Ir por el Camino de Polvo y al llegar a un claro del bosque, buscarle,
es la hora de su siesta.
Gracias Pájaro, así lo haremos respondió Trusky.
Los tres amiguitos emprendieron la marcha en silencio.
Al poco, apareció un claro en el bosque y allí estaba, en una rama,
el águila.
Trusky: Águila, ¿duermes?.
El águila no respondió.
Trusky: Águila, ¿estás durmiendo la siesta?.
Águila: Sí.
Trusky: ¿Y podemos preguntarte una cosa?.
Águila: No.
Trusky: Por favor, despierta, necesitamos que nos ayudes.
Águila: Ya estoy despierto. Vosotros me habéis despertado y eso
no me gusta.
Trusky: ¡Oh! Perdóna, águila.
Tragón: ¡Uy!
Flufy: ¡Uy! ¡Uy!
Águila: Bien, ya me habéis despertado,
así que, ¿qué queréis?.
Trusky: Estamos buscando a Flafy, la gatita.
¿La has visto por el bosque?.
Águila: Pues... no, no la he visto, pero mi reino solo llega hasta
las Piedras Gigantes. Tendríais que atravesarlas y preguntar
en la otra parte del bosque.
Trusky: ¿Cómo se va a las Montañas Gigantes?.
Águila: Seguid el Camino de Tierra, él os conducirá a ellas.
Cuando lleguéis, buscad la Cueva Oscura, entrar,
recorrerla hasta el final y saldréis al otro lado del bosque.
Pero... no es tan fácil. El camino hasta las Piedras Gigantes
es muy largo, no llegareis.
Trusky: Tenemos que ir.
Tragón: ¡Guau!
Flufy: ¡Miau!
Yo os llevaré, dijo el águila descendiendo hasta el suelo.
Trusky: Gracias águila pero no sabemos tú nombre.
Águila: Me llamo Águila. Ahora, subiros a mis patas y agarraros
muy fuerte. ¿Listos?.
Después de un largo viaje...
Águila: Hemos llegado, amiguitos. Ahí están las Piedras Gigantes.
Ahora debeis continuar solos. ¡Hasta pronto!.
Gracias Águila, dijeron los tres al mismo tiempo mientras el águila
emprendía el vuelo de regreso a su reino.
Busquemos la cueva. dijo Trusky
Tragón: ¡Guau! ¡Aquí! ¡Aquí! ¡La he encontrado!.
Trusky, Tragón y Flufy entraron en la cueva, pero no se veía nada,
todo estaba muy, muy oscuro.
Trusky: No podemos seguir, no se ve nada. Demos la vuelta.
Pensaremos algo.
¡Oh! ¿Tenéis miedo a la oscuridad? dijo una voz.
Trusky: ¿Eres un búho?.
Búho: Sí, soy un búho.
Trusky: ¿Cómo te llamas?.
Me llamo Búho, respondió el búho.
Trusky: Tenemos que atravesar
la Cueva Oscura y salir al otro lado del bosque.
Búho: ¿Por qué?.
Flufy: Porque tenemos que encontrar a mi
hermanita. Se llama Flafy.
Se hizo un gran silencio.
Tic, tac, tic, tac...
Tragón: Búho, ¿te has quedado dormido?.
Búho: No. Estoy pensando.
Continuó el silencio.
Tic, tac, tic, tac...
¿Y queda mucho para que termines de pensar? preguntó Tragón.
Búho: ¡Ya está! ¡Tengo la solución!.
Yo os guiaré dentro de la Cueva Oscura. Soy un búho y veo
en la oscuridad.
¡Bien! dijo Trusky dando saltos de alegría.
Búho: ¡En marcha!
Y los tres amiguitos y Búho, entraron en la Cueva Oscura.
Tardaron mucho en atravesarla, porque era una cueva muy, muy larga
y muy, muy oscura, pero por fin, vieron la salida.
Búho: Bien amiguitos, ya estáis al otro lado del bosque.
Tened mucho cuidado .
Trusky: Adiós Búho.
¡Flafy! ¡Flafy! gritaban Flufy y Tragón.
¿A quién llamáis? preguntó el pez.
Los tres se volvieron hacia el lago, la voz
salía de allí.
¿A quién llamáis? repitió la pregunta el pez.
Trusky: Buscamos a la gatita Flafy. ¿La conoces?.
Pez: Yo conozco a todos en esta parte del bosque.
Trusky: Entonces, ¿conoces a Flafy?.
Pez: Sí. Conozco a la gatita Flafy.
Trusky: Es la hermanita de Flufy, mi gatito. Necesitamos encontrarla.
Pez: ¡Oh! No sé donde vive, pero no será difícil encontrarla.
¿Veis los Árboles Altos al fondo?. Pues allí vive el ciervo, es su reino.
Quizá él sepa algo.
Trusky: Sé que eres un pez, pero ¿cómo te llamas?.
Pez: Soy un pez y me llamo Pez.
Trusky: ¡Hum!
Se despidieron de Pez y comenzaron a caminar hacia los Árboles Altos.
¡Ciervo! ¡Ciervo! llamaban los tres amigos.
¿Quién me busca? preguntó el ciervo.
Nosotros respondió Trusky.
Ciervo: Ya, pero... ¿quién sois vosotros?.
Flufy, Tragón y yo respondió Trusky.
Ciervo: Ya, pero... ¿quién eres tú?.
Soy Trusky. ¿Y tú como te llamas? preguntó Trusky.
Ciervo: Me llamo Ciervo.
Trusky: Pero...
Sí, soy un ciervo y me llamo Ciervo.
Trusky: ¡Hum!
Ciervo: ¿Y por qué me buscáis?.
Trusky: Pez nos dijo que quizá tú sepas
donde vive la gatita Flafy.
Ciervo: ¿Para qué queréis saberlo?.
Trusky: Es la hermanita de Flufy. Los Gatos Supremos la
abandonaron en el bosque. Tenemos que encontrarla.
Ciervo: Pobrecilla. ¡Qué historia más triste! ¡Buaaaaaaa.....!
Ciervo, ¿sabes dónde vive Flafy? pregúnto Trusky.
Ciervo: No. ¡Buaaaaaa...!
Trusky: ¿Y conoces a alguien que pueda ayudarnos?.
Ciervo: Sí, es cierto. ¡El oso hormiguero!. Él tiene muchos amigos.
Trusky: ¿Dónde está?.
Ciervo: Su reino está en las Piedras Pequeñas.
El río os llevará a ellas. Seguid su cauce y no os perderéis.
Tengo sueño bostezó Tragón.
Yo también dijo Flufy.
- Trusky: No podemos dormir ahora. Tenemos que llegar
a las Piedras Pequeñas.
Tengo sueño, mucho, mucho, mucho sueño protestó Tragón.
Y yo también protestó Flufy.
Trusky: De acuerdo. Dormiremos. ¿Pero dónde?.
Conmigo dijo Ciervo. Yo os daré calor. Apretaros contra mi panza
y a dormir, es muy tarde.
A la mañana siguiente...
Trusky: Buenos días Ciervo.
Ciervo: Buenos días amiguitos.
Trusky: Tenemos que irnos.
Ciervo: Lo sé. Recordad: Seguid el cauce del río hasta llegar
a las Piedras Pequeñas.
Los tres amigos emprendieron la marcha.
Caminaban en fila, en silencio.
De pronto...
Flufy: ¡Ahí están!
Tragón: ¡Piedras Pequeñas a la vista!
Trusky: Llamemos al oso hormiguero.
¡Oso hormigueroooooo! ¡Oso hormigueroooooooo! gritaron los tres
a la vez.
¿Quién anda por ahí armando tanto alboroto? preguntó el
oso hormiguero.
Trusky: ¿Eres el oso hormiguero?.
Oso hormiguero: Sí. ¿Quién sois vosotros?.
Trusky: Tragón, Flufy y yo, que me llamo Trusky.
Oso hormiguero: ¡Ah!
Trusky: Y tú te llamas... oso hormiguero.
¿A qué sí?
Oso hormiguero: No. Me llamo Trompy.
¡Oh! Lo siento Trompy se disculpó Trusky.
Trompy: ¿Qué hacéis por aquí?.
Trusky: Buscamos a Flafy, la gatita. ¿La conoces?.
Trompy: Sí, es mi amiga.
¡La conoce! ¡La conoce! ¡La conoce! cantaba Tragón sin cesar
mientras brincaba de alegría.
Flufy estaba quieto. Miraba a Trompy espectante.
¿Dónde está? le preguntó Trusky a Trompy.
Trompy: Vive en una cueva pequeñita, muy cerca de aquí.
Trusky: ¿Dónde está la cueva?.
Trompy: Al otro lado de las Piedras Pequeñas. Si queréis os llevo.
Sí, sí, sí... gritaron los tres a la vez. ¡Hurra! ¡Viva Trompy!
Después de una larga caminata...
Trompy: Allá, al fondo ¿veis la cueva?.
Corrieron hacia la cueva.
¡Flafy! ¡Flafyyyyyy! llamaba Flufy sin parar.
En la cueva, Flafy oyó los gritos. ¿Quién la buscaba?.
Salió y vio correr a una niña, un perro y un... gatito.
Se parecía a Flufy, su hermanito. ¿Era él?.
¡Flufy! ¡Flufyyyyy! llamó Flafy.
¡Flafy! ¡Flafyyyy! llamaba Flufy.
¡Te he encontrado! Los dos saltaban, se daban lametazos...
Trusky y Tragón miraban a los dos hermanitos en silencio.
¿Y ahora... qué pasará? le preguntó Tragón a Trusky.
Trusky: ¡Hum!
¿Se van a quedar solos en el bosque? continuó preguntando Tragón.
Trusky: ¡Hum!
Tragón: ¿Ya no tendremos amiguitos?.
Trusky: ¡Hum!
Tragón: Estoy triste.
¡Uffff! resopló Trusky.
Trusky... llamó Tragón.
Trusky guardaba silencio.
Tragón: Trusky...
Pero Trusky seguía sin responder.
¡Uy! dijo Tragón tapándose los ojos con las orejas.
Mientras tanto, Flufy y Flafy, aguardaban.
De pronto...
¿Quién quiere venir conmigo a casa? preguntó Trusky.
¡Yoooooooooooooooooooooooooo! respondieron Tragón, Flufy
y Flafy a la vez.
Pues... en marcha dijo Trusky.
¡MIAUUUUUUUUU!
¡GUAUUUUUUUUU!
¡MIAUUUUUUUUU!
FIN
C.
Sánchez - 2004